Diageo, a través de su marca, Johnnie Walker Blue Label, en alianza con Artesanías de Colombia y artesanos de Nariño crean esta edición limitada Hilos de la Tierra.

Hilos de la Tierra, es el resultado de un encuentro entre una mezcla creada por Jim Beveridge, Maestro Mezclador de la Casa Johnnie Walker y la tradición artesanal del Maestro De la Cruz, en Nariño. 

Con esta edición limitada de 300 botellas de Johnnie Walker Blue Label, cada una enchapada en Tamo de 700 hilos de fibra de trigo, Diageo brinda un homenaje al conocimiento ancestral y al valor de la cultura de nuestro país representada en un arte y una técnica única en el mundo.

El maestro Miguel De la Cruz lleva 25 años trabajando y perfeccionando la técnica del enchapado del tamo, originalmente sobre madera. Este proceso consiste en decorar objetos, recubriéndolos con las finas y doradas fibras del tamo de trigo, recogido como rastrojo después de las cosechas. Su trabajo ha inspirado a otros artesanos y se ha convertido en una tradición de su región, Nariño. 

Esta técnica es una creación que requiere mucha paciencia y que no existe en ninguna otra parte del mundo; es un motivo de orgullo y el motor de la familia del maestro, su esposa Amanda y sus dos hijos, quienes también han adquirido la destreza para trabajar el tamo. Para este proyecto, en la intervención manual de cada botella, tardaron aproximadamente una semana.

La maestría que requiere un artesano colombiano, como Miguel De la Cruz, para trabajar los hilos de la tierra, es única. También es única la labor de Jim Beveridge, Maestro Destilador de Johnnie Walker, quien crea el exclusivo blend de maltas que conforman el líquido ahumado con sabor inigualable de Johnnie Walker Blue Label. Los dos corresponden a un arte digno de admirar y disfrutar.

“Y es que gracias a la alianza con Artesanías de Colombia, se hizo realidad un proyecto que lleva el arte de dos Maestros a las manos de nuestros consumidores”. Álvaro Cárdenas, Gerente General de Diageo Región Andina.

Cada una de las 300 botellas, disponibles solo en Bogotá, tiene un valor de $730.000 y su venta es exclusiva en supermercados Carulla y Dislicores Store, en tiendas físicas y a través de sus páginas web.