En un país donde una taza de café al iniciar el día es sinónimo de levantarse con el pie derecho, es igualmente importante culminar el almuerzo o la cena con el producto insignia de Colombia. Por ello, el último sorbo que ofrece en su establecimiento es decisivo para que el cliente decida regresar, y no solo a tomar café:

“El primer bocado que un comensal tiene es el pan. Si el pan comenzó mal, el resto de la experiencia tiene un menos. Y si el último sorbo es un café horrible y mal servido, todo lo que he hecho para que el cliente tenga una experiencia única, se arruinó”, Harry Sasson, chef y fundador del restaurante Harry Sasson.

Para asegurar una buena taza, por la que el cliente no tenga ningún reparo al momento de pagar más, debe prestar atención a cada uno de los factores en la línea de valor del producto. El primero es la calidad del café. En este sentido, en el país existe un irracional instinto a preferir lo extranjero sobre lo nacional, sin embargo, la industria local tiene cada vez más argumentos para darle un giro a la balanza.

La tendencia retrógrada de idealizar cuanta cadena de comida, ropa o bebida extranjera aterrice en Colombia comienza a quedar atrás. Esto, gracias al empuje de visionarios como Luis Fernando Vélez, fundador de Amor Perfecto, que le han apostado a visibilizar la calidad de los productos nacionales.

En el caso del café nada tienen que hacer las marcas europeas o americanas para competir con las virtudes de los granos colombianos. La excelencia en la calidad y la gran diversidad que otorgan las características particulares de los cientos de microclimas de la geografía nacional no se replican en ningún otro lugar del mundo.

Una taza preparada con un producto nacional, como el de Amor Perfecto, siempre será superior. Esto no tiene discusión, incluso algunas marcas extranjeras suelen utilizar materia prima colombiana que luego rinden con cafés de inferior calidad, o revenden el producto nacional a un precio elevado bajo otra marca.

El grano colombiano se ha posicionado a lo largo de la historia como el mejor de los suaves a nivel mundial, al tiempo que sobresale entre los especiales: en 2005, nuestro grano fue certificado con denominación de origen y, dos años después, obtuvo el reconocimiento de indicación geográfica protegida por parte de la Comisión Europea.

El valor de un café hecho con arte

Aunque un café especial colombiano asegura la calidad excepcional del producto final, está en las manos del barista ponerle valor al trabajo previo realizado por los otros actores de la cadena. Un error en el último eslabón puede echar a perder el tiempo y el esfuerzo realizado en la producción de un grano de alta calidad.

El gerente de un restaurante sabe que debe contar con el personal idóneo para que los platos sean preparados con todo el cuidado, esfuerzo y atención para satisfacer el paladar de sus clientes. Y así, como sabe que un sommelier es esencial para brindar el vino que acompañe de forma perfecta la comida, de igual forma, debe saber que necesita un barista para ofrecer  el cierre perfecto a las experiencias gastronómicas con un café.

“Un barista tiene que ser alguien que, aparte de servir un café o de hacer una figura, debe ofrecerle un servicio al consumidor y reflejar el trabajo del productor”, Diego Campos, Campeón Nacional de Baristas 2011, 2014 y 2016.

Hace más de 20 años, Luis Fernando Vélez comprendió la importancia de este oficio en la cadena de valor del café. Fue este visionario quien por primera vez, en 2003, representó a Colombia en el Campeonato Mundial de Baristas. Vélez también fue el responsable de que este certamen se llevara a cabo por primera vez en América Latina, en Bogotá en 2011. Desde entonces, Amor Perfecto ha promovido la evolución y la consolidación del barismo en el país.

En la actualidad, esta empresa 100 % colombiana ha capacitado a más de 5.000 personas y construido el equipo de artistas del café más premiado de Colombia, porque el barista es eso, alguien cuya obra maestra es la taza de café. Y estamos en un país donde finalmente hemos empezado a valorar cuánto vale una obra de arte.

Solo el barista es capaz de integrar la tecnología, los ingredientes y la técnica para crear la preparación de café ideal que busca el consumidor.

Si desea contar con los cafés especiales de Amor Perfecto en su negocio o capacitar a su personal en barismo, llene el siguiente formulario: