La vida útil de un paño en su cocina, desde que sale del empaque hasta que llega a su punto de disposición y desecho, puede estar atada a las condiciones propias del producto y al manejo que se le de, convirtiéndolo en un utensilio que aporte ganancia o que esté restando puntos en la eficiencia.

En principio hay que tener en cuenta el material del utensilio de limpieza en las cocinas, que debe ser el más adecuado teniendo en cuenta la superficie y el espacio de uso, pues el nivel de asepsia es exigente. La durabilidad del producto y absorción del mismo son algunas de las cualidades básicas para elegirlo.

Hay que tener en cuenta el área y el momento de uso, es decir, si aquello que va a limpiar es un mesón o zonas lisas, puede usar un paño de más bajo gramaje el cual podrá desechar al instante; de lo contrario, si lo que requiere limpiar son máquinas, electrodomésticos o elementos especiales, se recomiens usar un paño con mayor gramaje el cual soporte dichas superficies y modos de empleo sin que se deteriore el paño.

En el caso de los paños de colores, lo más adecuado es otorgar un color de paño a cada labor de limpieza según el área, lo cual definitivamente ayuda a prevenir la contaminación en la cocina o, si es un área visible, que sea distinguible a los usuarios.

Es común escuchar que entre más grosor tenga el paño, el proceso de limpieza será más rápido y efectivo. Esto no solamente pasa en el segmento industrial Horeca, sino en otros que hacen un alto uso de paños en su espacio de producción. Así lo reconoce Juan Pablo Carrillo, jefe de control de calidad de Flexo Spring, empresa colombiana con amplia trayectoria en fabricación de etiquetado.

En el piso de producción de esta firma, uno de los pasos indispensable es la limpieza de los contenedores de tintas que hasta hace unos meses venían realizando con trapos de tela, llegando a destinar recursos para 400 kg de paños de trapo al mes. “Los trapos se pueden utilizar una o máximo dos usos. Se entrapa bastante, entonces pierde capacidad de absorción”, explica Carrillo. Si bien los niveles de trabajo a los que se somete un paño con materiales de este puede variar con respecto al trato en una cocina, lo cierto es que la evidencia habla de la conveniencia.

Para resolverlo, la firma comenzó a utilizar los paños de uso extendido Maxwipe, compuestos por un nivel superior de celulosa para garantizar la absorción y con un desprendimiento de pelusa mínimo. Las razones que resalta Carrillo son la reducción de costos y una ayuda notable en el cumplimiento de disposición de desechos. “Ahora, también por el porcentaje de reutilización, es decir, si yo utilizo doble vez ese paño, estoy ganando”.

Para obtener más información sobre los paños de uso extendido Maxwipe, ingrese sus datos en el formulario que aparece a continuación: