Un litro de aceite puede contaminar cerca de 1.000 litros de agua, por tanto, es imprescindible que desde las cocinas se haga una buena disposición de este al terminar su vida útil. 

El sector horeca, especialmente los restaurantes, utiliza cientos de litros de aceite en algunas de sus preparaciones, tales como las frituras — que a diferencia de maridaje en ensaladas, hidratación en panadería y sabor en salsas— en este tipo de usos el aceite queda como un residuo que no se puede reutilizar en comestibles debido a sus efectos nocivos en la salud.

De hecho, la ingestión de aceite vegetal usado puede provocar irritaciones gastrointestinales, gastritis e intoxicación o, en dosis constantes, el desencadenamiento de enfermedades cancerígenas por las dioxinas que contiene.

Siendo así, empresas como Greenfuel encontraron una forma de aprovechar este residuo a través de prácticas sostenibles. Esta compañía colombiana convirte el aceite usado en biodiésel, un biocombustible líquido alternativo que no tiene petróleo, no es tóxico y es biodegradable. De este modo, contribuyen a reducir el impacto que esta materia prima tiene en el medio ambiente (especialmente en fuentes hídricas).

Pasos para la recolección del aceite

Después de la transformación que sufre el aceite al ser aprovechado en una cocina, usted puede contribuir al medio ambiente entregándolo a una empresa que lo procese de manera sostenible en una planta de tratamiento de aceites vegetales. Estos son los pasos a seguir para reciclar aceite desde el sector horecal:

  1. Espere a que el aceite de cocina usado esté frío.
  2. Envase el aceite con la ayuda de un embudo en una botella plástica que esté seca y limpia.
  3. Pregúntele a su proveedor si cuenta con una alianza, en la que usted pueda entregar el aceite usado. De hecho, en Bogotá, por ejemplo, existen varios puntos de recolección.

De acuerdo con Greenfuel, partiendo de un ciclo cerrado de carbono, en las plantas de procesamiento se aprovechan los recursos renovables y domésticos (en este caso el aceite vegetal) formados en algún proceso biológico o mecánico. De esta manera, tras la combustión de los residuos, obtienen un biocombustible —que reemplaza a los fósiles tradicionales obtenidos del petróleo— y posteriormente lo venden en el mercado.

Con el proceso que hace la empresa recolectora se reducen las emisiones de azufre y carbono y, por tanto, la cadena de valor de su restaurante aportará a la reducción del impacto de las industrias en el medio ambiente, un reto importante en la actualidad, debido a que los consumidores demandan procesos más sostenibles y responsables con el planeta.

La Recetta, más que un proveedor, es un aliado de sus clientes, a quienes acompaña en el crecimiento de sus empresas mediante asesorías en responsabilidad social, creación de menús innovadores, capacitaciones de personal y asesorías para optimización de procesos. Si está interesado en recibir más información acerca de los productos que ofrece La Recetta diligencie el siguiente formulario: