Ofrecer pollo sin residuos de antibióticos, y por ende una menor carga química y con mayor aporte de antioxidantes naturales, no solo contribuye a mantener más tiempo las características de la carne, sino también a tener una notable ventaja competitiva en el mercado. “Hay una creciente tendencia del consumidor a exigir alimentos con estas características. Debo aclarar que el pollo, como cualquier ser vivo, debe por bienestar animal, ser tratado terapéuticamente cuando un problema de salud así lo exija, pero con vigilancia médica y respetando los tiempos de retiro de los medicamentos antes de su proceso, para garantizar que no haya trazas de ellos en la carne”, asegura Fabio Dominguez, gerente general de Pollos Eldorado.

La alimentación de los pollos en Pollos Eldorado tiene una gran diferencia frente a la alimentación convencional: no utilizan antibióticos en su formulación, los cuales sí se utilizan de manera estándar en la nutrición de aves, bovinos y cerdos en el mundo, buscando mejorar la eficiencia alimenticia en estas especies de animales. “En nuestro caso, hemos reemplazado esos antibióticos por enzimas, probióticos y fitobióticos obtenidos de extractos de aceites esenciales de ciertas especies vegetales, los cuales se adicionan en la fábrica de alimento balanceado. Entonces, es más un asunto de convicciones y de preocupaciones por la salud humana, que una complicación a nivel de la fábrica de alimentos o de las granjas”, afirma el señor Fabio Dominguez.

¿Qué ocurre con los pollos que son alimentados sin antibióticos?

Según el gerente general de Pollos Eldorado, durante dos años han realizado pruebas para evaluar la condición organoléptica del pollo que producen, que sin duda es una variable a considerar, no encontrando nada que representara un obstáculo por distorsiones en el sabor, el color, o la apariencia. “El pollo, por su lado, se beneficia por la mejora en su integridad y salud intestinal y el fortalecimiento de su sistema inmune, toda vez que le estamos aportando fitiobióticos. Sí es muy posible y eso hemos visto, que el rendimiento en la granja en la relación consumo de alimento versus el peso del pollo se afecta negativamente, pero decidimos soportar ese mayor costo en aras de nuestro compromiso con la seguridad alimentaria”, afirma Fabio Dominguez, gerente general de Pollos El Dorado.

Fuimos los primeros y por ahora seguimos siendo los únicos en hacerlo en el 100% de su producción. La decisión fue un asunto de obedecer convicciones y preocupaciones por obtener lo que todos queremos: alimentos más sanos con menos carga química, sabiendo que el aporte de fitobióticos, que además de ayudar en la salud del pollo, se transfiere al humano que consume esa carne por ser más rica en antioxidantes naturales. Fabio Dominguez, gerente general de Pollos Eldorado

El proceso de Pollos Eldorado inicia en las granjas de reproducción, en donde obtienen los huevos fértiles que llevan a la planta de incubación, con instalaciones de última tecnología europea, en donde nacen los pollitos que luego llevan a sus granjas de engorde durante 40 días promedio. Todas las granjas son propias y certificadas por el ICA como Granjas Avícolas Bioseguras, lo que implica que se cumplen normas en materia de Salud y Seguridad en el Trabajo, Bienestar Animal y Sostenibilidad Ambiental. Los pollos se procesan todos los días en su planta en Duitama, la cual está certificada sin observaciones por el INVIMA bajo el decreto 1.500 y calificada como de tipo exportación. Allí se obtienen todas las presentaciones de su portafolio y las especiales que puntualmente requieran sus clientes para sus preparaciones.