El hecho de que la puerta del restaurante esté cerrada no significa que los clientes tengan que desaparecerse. Existen algunas soluciones que nos sacan del modelo tradicional y pueden significar ingresos en medio de la crisis.

Los lugares de interés y los museos ya estaban cerrados, y a los restaurantes, bares y cafés ya les ha llegado también la hora de cerrar. De la noche a la mañana, han pasado de estar llenos a quedarse vacíos. Es una situación dificilísima tanto para los clientes como para los propietarios y gerentes de los restaurantes. Porque algunos tienen que prescindir de sus comidas favoritas, y otros tienen que prescindir de trabajar y obtener ingresos. A menos, por supuesto, que uno se atreva a seguir un camino diferente a corto plazo. ¿Qué tal si convertimos el restaurante en un servicio de entrega a domicilio por un tiempo, por ejemplo?

“En muchos de nuestros clientes observamos la rapidez y flexibilidad con las que han reaccionado a la nueva situación”, explica Pablo Mejía, Chef Corporativo de RATlONAL. “Seguramente su equipamiento de cocina también le ayudará a superar esta situación“. Las cocinas de los restaurantes que Mejía conoce están equipadas con el vaporizador combinado SelfCookingCenter. Este equipo cubre hasta el 90 % de todas las aplicaciones convencionales como hervir, asar, hornear, cocinar la parrilla, lo que permite reaccionar flexiblemente a los cambios, por ejemplo en la oferta de comidas, no se tiene que cambiar de un equipo de cocina a otro cada momento.

El servicio de entrega a domicilio también implica diferentes horarios de trabajo. Las personas que ahora están en casa ya no están obligadas a cumplir una rutina diaria estricta adaptada a los horarios de las escuelas, guarderías y lugares de trabajo, sino que siguen sus propios biorritmos. Y esos biorritmos no están sujetos a horas específicas.

Los restaurantes también deben estar preparados para este gran cambio y ser capaces de entregar comidas frescas incluso a las once de la noche, o a cualquier otra hora. A este respecto, Pablo Mejía señala lo siguiente: “Con el SelfCookingCenter usted puede preproducir las comidas con toda comodidad y terminar de preparar la cantidad deseada de comidas listas para el consumo solo cuando sea necesario. En RATIONAL, a eso le llamamos Finishing”. Para ello, las comidas se sirven en platos o directamente en la caja de comida para llevar y se calientan a la temperatura de consumo en el SelfCookingCenter.

El equipo convence con soluciones inteligentes. El SelfCookingCenter incluye procesos de cocción automáticos que se ejecutan durante la noche, como es el caso de los asados grandes. El cocinero pone la carne en el equipo el día anterior y obtiene un asado muy tierno a la mañana siguiente. “Este método ahorra tiempo y personal”, comenta Mejía. Esta es una importante ventaja competitiva, sobre todo cuando se producen bajas por enfermedad y hay que buscar sustitutos rápidamente. El hecho de que la puerta del restaurante esté cerrada no significa que los clientes tengan que desaparecerse.