Eat’n save es una aplicación que quiere ayudar a los establecimientos gastronómicos a vender los platos e insumos que no se despacharon durante el día. 

Eduardo Manzanera recuerda aún aquel día en el que llegó a un resturante a altas horas de la noche y no lo atendieron porque la cocina estaba cerrada. Pero, más allá de no poder sentarse a comer, lo que le impactó fuer ver la cantidad de comida que se desperdiciaba. “Preguntamos y nos explicaron que es comida que debe desecharse porque no se puede vender al otro día”, explica.

Angélica Álvarez, Santiago Osorio y Eduardo Manzanera encontraron así la idea de negocio que tanto andaban buscando. ¿Qué hacer con la comida que no se vende en los restaurantes? Después de mucho investigar, de mirar la viabilidad, replicaron un modelo europeo en el que se convertirían en intermediarios entre los establecimientos gastronómicos como restaurantes, reposterías y panaderías.

“Eat’n Save conecta restaurantes, panaderías, hoteles, cafés, clubes privados y en general a los establecimientos gastronómicos que tienen excedentes de comida en perfecto estado al final de sus ciclos de producción, con personas que estarían dispuestas a comprar estos alimentos a un menor costo, ofreciendo un triple beneficio para todos como lo son el ahorro de dinero, la buena alimentación y la oportunidad de ayudar al medio ambiente”, explica Manzanera.

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Después de cuatro años de trabajo, de haber tenido trabas en la parte tecnológica. Hoy Eat’n Save empieza a ver la luz. Su objetivo en la actualidad es el de posicionarse ante los establecimientos para luego empezar con un trabajo de darse a conocer entre los usuarios finales.

Además de brindar la posibilidad de que los clientes encuentren productos terminados a menor precio, su idea es que establecimientos gastronómicos puedan ofrecer cajas de insumos que ya no puedan usar como frutas, verduras, proteínas o lácteos.

“Ganan todos: los usuarios porque acceden a comida con precios menores, y los establecimientos porque ganan dinero por algo que ya se contaba como una pérdida”, explica.

La aplicación que ya cuenta con la repostería Doña Dicha como aliada, solo cobra comisiones sobre plato vendido. Es, además, una forma de contribuir con el medio ambiente pues gracias a su trabajo se reduce el desperdicio de alimentos.