Saber identificar cuál es la dotación ideal para su establecimiento es una decisión tan clave como elegir el proveedor o la materia prima con la que trabajará.

Captura de pantalla 148Por: William Eudoro Lavado Velosa – Jazmín Johanna Arias Amézquita Abogados – Socios LAVADO & ALDANA ABOGADOS

El contrato de arrendamiento surge de la voluntad de las partes, las que se obligan entre si a cumplir de buena fe cada una de las obligaciones que allí pactaron.

Por este motivo, debemos partir de entender que el manejo que se le dé a los contratos de arrendamiento en especial a los de bienes inmuebles, dependerá del objeto del mismo, de su destinación (habitacional o comercial), de la legislación que los rija (civil o comercial), de la posición contractual que se tenga (si se es arrendador, arrendatario, coarrendatario, codeudor y/o fiador), del valor del canon de arrendamiento y de los demás emolumentos señalados en el contrato, también de cómo se encontraba la relación contractual hasta antes de la emergencia (en mora o al día) y hasta las garantías del contrato (pólizas de seguro) y de la situación económica de cada parte, de la capacidad de pago, inclusive de la probabilidad del recaudo.

Para el caso de los contratos de arrendamiento de bienes inmuebles, en los que el arrendatario sea una persona natural, jurídica (micro, pequeña y mediana empresa),y/o una entidad sin ánimo de lucro el Ministerio de Vivienda, expidió el Decreto 579 del 15 de abril de 2020, en el que insto a las partes a llegar a un acuerdo directo, de lo contrario se verían avocados no solo a pagar la totalidad de los cánones sino que también el cincuenta por ciento (50%) de la Tasa de Interés Bancario Corriente (TIBC), en la modalidad de consumo y ordinario,certificada por la Superintendencia Financiera de Colombia, sobre los montos no pagados en tiempo.

Así las cosas, es recomendable celebrar un acuerdo si las circunstancias a si lo ameritan, es recomendable que tanto arrendadores, arrendatarios, coarrendatarios, fiadores y codeudores busquen celebrar un acuerdo directo, ya que de lo contrario se definirá conforme lo indica el Decreto 579 de 2020, para ello es aconsejable, tener el espacio para conseguir fórmulas de arreglo favorables para las partes, que permitan continuar con la relación contractual.

Partiendo de este contexto, debemos tener presente que la estrategia inicial y que más se debe promover es la de la utilización de los mecanismos alternativos de solución de conflictos, en especial el arreglo directo, la conciliación extrajudicial y la mediación, preferiblemente con la ayuda y acompañamiento de un profesional del derecho que tenga conocimiento en la materia y experiencia; para evitar al máximo llegar a los estrados judiciales.

De la misma manera, si se observa que no se cuenta con los recursos para seguir funcionando, al punto que no se pueda continuar con el establecimiento de comercio, se debe tratar de llegar en el menor tiempo posible a un acuerdo para la terminación del contrato de arrendamiento, para que no se sigan generando más mensualidades, así como el pago de administración y servicios públicos.

Como último es necesario manifestar que el decreto antes mencionado no aplica para los contratos de arrendamiento suscritos por el Fondo para la rehabilitación, inversión social y lucha contra el crimen organizado – FRISCO, así como los contratos de leasing habitacional y/o contratos de arrendamiento financieros – leasing. Tenga en cuenta medidas nuevas que estarán publicándose en torno a este tema puntal sobre la cancelación y celebración de contratos por la crisis generada por el covid.