No se quede con el plato fuerte tradicional. El mercado ofrece un sinnúmero de ofertas para compartir que conquistan a los amantes de las proteínas.

Los platos para compartir toman fuerza por su informalidad, familiaridad y facilidad de complacer a varios paladares al mismo tiempo. Este tipo de comida ha traspasado las cocinas de los restaurantes deportivos y los bares, para asentarse en restaurantes casuales y cartas gourmet.

Deliciosa charcutería

Hoy por hoy, los productos de charcutería han evolucionado junto con las tendencias de consumo y las necesidades del sector de restaurantes, por lo que se han convertido en opciones diferentes con ingredientes versátiles y de sabor característico. “Los productos de charcutería son tan versátiles que se pueden incluir tanto en las entradas como en los platos fuertes, e incluyen desde sabores suaves -que acompañan un plato como complemento- hasta sabores fuertes, que los convierten en protagonistas de una preparación”, señala

Martín Alfonso Vilaseca, gerente administrativo de Vilaseca. Tradicionalmente, los productos de charcutería han sido enmarcados únicamente en jamones, salchichas, tocinetas y embutidos, que en su mayoría son hechos con carne de cerdo. Pero esa tendencia ha cambiado, el mercado ofrece ahora un sinnúmero de opciones de charcutería de diferentes procedencias con adiciones especializadas que abarcan una mayor cantidad de sabores.

“Ahora encontramos productos madurados como jamones serranos, salamis italianos y chorizos curados importados, productos tradicionales colombianos como los chorizos y longanizas de Santa Rosa o Sutamarchán; productos bajos en grasa, como los elaborados a base de carnes magras, pechugas de pollo y de pavo, e incluso especialidades cárnicas como el roastbeef, las carnes desmechadas, las tocinetas curadas, alitas apanadas, patés y terrinas, entre otros”, agrega el gerente de Vilaseca.

Esta gran oferta permite jugar con la creación de platillos. La charcutería especializada puede servir como diversas opciones de entrada, para preparar emparedados tipo gourmet o para complementar burritos o salsas especiales. De hecho, el terreno de los sándwiches o paninis elaborados con productos de charcutería de primera calidad, se ha convertido en un nicho en el que cada vez más los restaurantes empiezan a incursionar.

Muchas cartas ya tienen menús especializados, enfocados solo a los emparedados, que se pueden armar o donde el restaurante decide experimentar con combinaciones innovadoras.

Acompañados de algún complemento, es una opción de plato fuerte novedosa, práctica y de rápida salida. Para llevar, por favor Hoy en día los productos para llevar, o takeaway, son una forma de ampliar la experiencia de compra en un restaurante y llevarla al hogar. “Cuando un restaurante ofrece adicionalmente a los platos consumidos productos para consumir en el hogar, no solo tiene la posibilidad de ampliar el ticket de venta, sino que también satisface una necesidad tácita del consumidor y es la de poner al alcance de sus necesidades de consumo habituales los productos y servicios de un restaurante”, explica Vilaseca.

Sándwiches, ensaladas, burritos e incluso la materia prima utilizada para la creación de algunos platos, son algunas de las ideas que han implementado los restaurantes para incrementar sus ventas y posicionar más su marca. Algunos son hechos de manera artesanal, otros negocios sirven de canal para los proveedores, o simplemente algunos platos del menú se adaptan para que sean fáciles de llevar sin que pierdan la calidad original.