Por muy intrincado que parezca, el mundo de los restaurantes se puede dividir en cuatro: restaurantes de servicio rápido, de servicio casual rápido, de servicio casual lento y de alta gastronomía, de los cuales, los primeros habían sido, hasta la década pasada, los reyes de la expansión con algunas cadenas alcanzando la inverosímil cifra de 36 mil puntos de venta a nivel mundial. Claro, como el margen de esta primera categoría de restaurantes es el más bajo de todos, el crecimiento en número de tiendas ha sido imperante para alcanzar las cifras de EBITDA esperadas por parte de sus inversionistas.

Sin embargo, y en detrimento de este prolífico segmento, vino el cambio de milenio y con este toda una nueva serie de condiciones y reflexiones que cambiaron los hábitos y las necesidades de los consumidores para siempre. El internet y la globalización de los medios se encargaron de que en un extremo del planeta pudiéramos ver qué está pasando en el otro; el calentamiento global despertó la consciencia por el respeto al medio ambiente y el cáncer, la obesidad y el estrés, nos pusieron a todos a ser mucho más selectivos con lo que nos metíamos a la boca. Una suma de hechos que no pudo resultar en nada diferente que un consumidor desilusionado de la comida rápida y de los restaurantes que menos preciaban su sensibilidad estética y su necesidad por sentirse bien.

Y si bien los QSR no solo no ofrecían nada de lo nuevo que el consumidor quería, su esencia iba en detrimento de los nuevos valores de la humanidad. Una realidad que aprovecharon los restaurantes de servicio casual rápido para acoger al mercado perdido de las comidas rápidas y apoderarse de este para siempre, vendiéndole con su comida y su servicio todo lo que la filosofía de vida del nuevo milenio estaba pidiendo a gritos. Comida consciente con el cuerpo y con el planeta; ingredientes locales y artesanales; espacios estéticamente muy estimulantes y todo a un precio no muy superior al que solíamos pagar en los QSR.

No en vano, en el año 2014, según la revista Forbes, la cifra de clientes atendidos en restaurantes de servicio casual rápido en EEUU creció en un 8%, al paso que la de los QSR se mantuvo constante, tendencia ésta que se repite en Colombia con McDonald’s cayendo al quinto lugar en ventas (según cifras de la Superintendencia de Sociedades con corte a diciembre de 2015) después de pelearse durante muchos años el primer lugar con Crepes y Waffles y El Corral. ¡Así pues, bienvenida sea la era de los restaurantes de servicio casual rápido con propuestas más sensibles para un consumidor más consciente!

 

Por Michelle Morales
Consultor de restaurantes