En Colombia, la empresa pionera en importar, comercializar e introducir en el mercado la nueva tendencia del matcha ha sido Matchachá, que desde 2015 se ha encargado de explorar el encanto de este té en todas sus formas, enseñándole a sus comensales los beneficios de su consumo. 

 

“Este proyecto nace gracias a la búsqueda permanente de mi bienestar y el de las personas que amo. En Colombia, no existía el producto, así que investigué y me volví mi propio ratón de laboratorio. Comprobé cada una de las bondades del matcha y así fue que me comprometí a darlo a conocer en toda Colombia de una manera diferente”, explica Marisol Joly Villareal, CEO de Matchachá.

 

En Bogotá, existen actualmente dos puntos Matchachá*, en los que las personas encontrarán un lugar especializado para vivir una experiencia de alimentación consciente y en el que la prioridad es ofrecer bienestar a través de los alimentos. Además, los comensales pueden sanar el cuerpo y la mente, experimentando las bondades del matcha como: encontrar una nueva y poderosa fuente de energía, fortalecer su sistema inmune, quemar calorías, entre muchas otras cosas. 

 

“Somos una empresa que apoya el emprendimiento colombiano, ya que en nuestras recetas utilizamos insumos 100% locales con los que nos atrevemos a probar las infinitas posibilidades que nos brinda el té matcha en todas sus preparaciones. Creemos fielmente en la calidad de los alimentos, más que contar calorías. Para nosotras, se trata de ser conscientes de que nos estamos alimentando bien y que nuestro cuerpo está recibiendo una dosis extra de amor”, comenta Carolina Pérez, cofundadora de esta propuesta.

 

Matchachá espera llegar en los próximos años a ciudades principales como Medellín, Barranquilla y Cartagena. Además, expandir su novedosa propuesta a diferentes países de Latinoamérica.