Trendsity ha realizado un estudio, de la mano con McDonald's para mostrar cómo se alimentan y cuáles son los intereses de las familias en latinoamérica.

Con cada generación que llega van surgiendo cambios que tienen repercusiones muy profundas en la vida cotidiana, siendo algunos de los más importantes los que respectan a la alimentación. Las familias, cada vez con mayor acceso a información, toman decisiones que tienen un impacto en cómo los niños y niñas se alimentan, muchas veces en datos que pueden ser abrumadores o no del todo ciertos.

Buscando ver cómo han cambiado esas tendencias en el continente y a qué le ponen más atención los padres al momento de pensar en la alimentación de sus hijos, Trendsity ha realizado un estudio, de la mano de Arcos Dorados (McDonalds), que entrega una mirada de esta nueva realidad.

Actualmente, y de acuerdo con este estudio, el 60% de los padres en América Latina creen que los niños comen mejor que ellos a su edad. Esto significa que han tenido transformaciones en algunos factores, como el consumo de agua, en donde 8 de cada 10 han aumentado su consumo. También la preocupación por el consumo de azúcar es visible.

También 8 de cada 10 padres han reducido su consumo, muy relacionado con el consumo de snacks y bebidas altas en azúcar. En este último punto, por ejemplo, 7 de cada 10 ha incrementado el consumo de jugos naturales.

En cuanto al conocimiento de las necesidades de sus hijos, 6 de cada 10 padres consideran estar suficientemente o muy informados sobre nutrición infantil. No obstante, 8 de cada 10 creen que están expuestos a mucha información confusa y contradictoria. De los encuestados, solo un 42% considera tener una alimentación balanceada, mientras que el 41% realiza “compensaciones” a lo largo de la semana, para que durante el fin de semana o momentos de disfrute en familia se puedan hacer algunas concesiones.

En cuanto a las comidas por fuera del hogar, 60% de los padres suelen ser más permisivos, siempre y cuando las opciones se encuentren en un rango percibido como nutritivo. 9 de cada 10 padres busca que en esas comidas no incorporen comida hiperprocesada, grasa o colesterol, azúcar, y en menos medida sal, harinas o gluten.

El sector de la alimentación tiene entonces un reto, y acudir a la innovación para generar un cambio atractivo hacia las nuevas necesidades de las familias en el continente.