Pese a las regulaciones que hay en el mundo para reducir el uso del plástico, el impacto del COVID-19 ha hecho que los consumidores busquen alternativas para mantener la inocuidad.

Un un informe publicado por BloombergNEF, se asegura que las preocupaciones en torno a la higiene de los alimentos debido al COVID-19 podrían aumentar la demanda de los envases de plástico, lo que retrocede algunos de los primeros avances para mantener al margen los plásticos de un solo uso.

Recordemos que Francia a partir del 1 de enero prohibió los platos, los vasos y los cubiertos de plástico de un solo uso, Inglaterra difunde restricciones a los pitillos y los mezcladores de plástico a partir de abril y Nueva York y Ciudad de México se unieron con otras ciudades del mundo para prohibir la distribución de bolsas de plástico en las tiendas minoristas desde este año.

Empresas como Coca-Cola Co, que produce al alrededor de 117.000 millones de botellas de plástico cada año, estableció objetivos para reducir su dependencia de los envases de plástico. Así como también, Starbucks Corp tomó medidas y prohibió temporalmente a sus clientes traer tazas de café reutilizables. Algunas de estas medidas ya están siendo cuestionadas.

Tony Radoszewski, jefe de la Asociación de la Industria del Plástico en Estados Unidos, afirmó en un comunicado para finales de febrero que “la industria mundial del plástico está lista para ayudar a autoridades y defensores de la salud pública a asegurarse de que nuestros materiales y productos estén en la primera línea de la lucha contra la propagación del coronavirus”.

Los fabricantes de plástico, que según estudios realizados para la ACC por Franklin Associates en 2018, afirman que sus productos son realmente una bendición para la sostenibilidad en general, a pesar de los problemas existentes para su acopio y reciclaje. Los envases de plástico desempeñan un papel en la reducción del desperdicio de alimentos, ya que extienden la vida útil de los productos frescos de días a más de una semana.

Los precios bajos del petróleo hacen ver que se podría fabricar mucho plástico aún más barato a largo plazo, aunque expertos afirman que es demasiado pronto para saber con certeza si el COVID-19 está afectando la demanda de plástico en general. Como resultado, los ingresos de la industria serían estables o incluso mayores en medio de una fuerte recesión económica.

Por: Laura Flórez