Ubicado en una zona estratégica de Bogotá, este espacio donde predominan los colores y los sabores, permitirá al usuario experimentar una nueva forma de consumir helado. Mientras que para las marcas será la oportunidad de incrementar hasta en un 10% su market share.

Con una inversión que supera los 500 millones de pesos para implementar este nuevo concepto de tienda, estas dos marcas inician una etapa en la cual comenzarán a mostrarle al consumidor los nuevos productos que han venido desarrollando durante estos meses.

Según Natalia Niño, gerente general de Popsy, en Bogotá la marca estaba en mora de entregar al consumidor una mejor experiencia. “Esta apertura en la Calle 82 forma parte del plan de expansión según el presupuesto de inicio de año, el cual busca consolidar la propuesta de valor para los consumidores de plazas importantes como Bogotá, Barranquilla y Medellín”, señaló. 

Este concepto tan solo se ha aplicado a una de las 207 tiendas que tiene la marca, pero junto a Cookie Jaar planean abrir otro par de puntos bajo este concepto en Bogotá, continuar con Barranquilla y terminar con Medellín. Con este concepto de experiencia VIP, buscan incrementar hasta en un 10% su market share de heladerías en las principales ciudades del país.

Natalia Niño, gerente general de Popsy.

¨En esta experiencia el consumidor podrá poner en prueba su creatividad, tendrá a su alcance un bar de helado, para adicionar texturas, crocantes, toppings, sabores de helado, etc. y mediante un proceso innovador, todo se convierte en helado con una textura más cremosa, generando una nueva forma totalmente nueva de consumirlo”, precisó Niño.

Para Carlos Alberto Londoño, presidente de la junta directiva de Popsy, la apertura de esa tienda es un homenaje a todos los apoyos recibidos durante la pandemia por parte de colaboradores, proveedores, entidades financieras y arrendadores. “Todos creyeron en nosotros y nos apoyaron para superar la etapa más dura de la pandemia”.

Un futuro optimista 

De acuerdo con Londoño, la pandemia es el tercer gran reto que han tenido que superar como compañía. “El primero es sobrevivir, porque la tasa de supervivencia en los negocios en Colombia no es muy alta. El segundo fue la crisis del 99 donde hubo varios elementos complejos: una disminución del PIB del 4.5%, sumado a la imposición de tasas de IVA del 16% de un día para otro en la industria, sin contar la inflación del 30%”. 

A pesar de esos dos retos, la pandemia ha sido el más grande por la extensión en el tiempo y el impacto de tener cerrados los puntos de venta. “Nos tocó generar ingresos con los que no se había hecho nunca: domicilios”, detalla Londoño. 

Sin embargo, en el 2021 la compañía recuperó los niveles de venta del 2019. “Tenemos unos crecimientos reales significativos”, cuenta Londoño. 

Por último, Popsy ve una oportunidad de crecimiento en el consumo de helado de los colombianos que se acerca a los 6 kg por año. “No es el más alto en Latinoamérica. Países como Chile o Brasil, consumen mucho más helado per cápita, así que tenemos todavía oportunidades de generar nuevas estrategias de consumo del producto”, concluye Niño.