El movimiento Too Good To Go da varias recomendaciones para evitar que se desperdicie comida en los eventos de final de año.

Un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se pierde o se desperdicia en todo el mundo, lo que equivale a cerca de 1300 millones de toneladas al año, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés).

Por eso no han tardado en aparecer movimientos mundiales que buscan disminuir esa cifra. En épocas navideñas donde debido a la producción alta de comida se tiende a generar grandes cantidades de desperdicios, Too Good To Go (Muy bueno para tirarse) ha hecho una lista de recomendaciones para evitar que hoteles, restaurantes y lugares de eventos contribuyan a que esto suceda

  • Cree cartas más reducidas y menús especiales. A más platos en la carta, más productos necesitas y más desperdicios se generan. Reduzca su oferta dejando los platos que más triunfan o apueste por menús especiales, así podrá estimar y ajustar mejor la cantidad de comida que necesitará servir.
  • Solicite reservas de menú con antelación. En caso de las típicas cenas de grupos también puede solicitar reserva previa del menú, lo que le ayudará a controlar las cantidades de productos que necesita cuando la encargue a su proveedor y así reducir las sobras.
  • Almacene correctamente y haga un control exhaustivo del stock y sus fechas de caducidad. Un buen almacenamiento del producto permite su mejor conservación, además de tener controlado el stock, para saber qué necesita comprar, y las fechas de caducidad, para darle prioridad antes de expirar.
  • Apueste por los productos locales y de temporada. Se conservan mejor, son más sostenibles y, además, dinamizan la economía local.
  • Ajuste la cantidad de las raciones. Hasta un 10% del desperdicio de alimentos de un restaurante procede de la comida que los comensales no acabaron. Eliminar las guarniciones innecesarias o ajustar el tamaño de las raciones a cantidades normales para un comensal evitará sobras en el plato.
  • Forme al personal. Muchos de los desperdicios se producen por no tomar bien un pedido, explicar mal los platos o desconocer los ingredientes y no preguntar por las intolerancias alimentarias. Por ello, formar al personal y contar con un equipo cualificado reduce los residuos.
  • Emplee y reaproveche los excedentes para elaborar caldos o crear sus nuevos platos estrella. Para ello, el personal de cocina debe conocer a la perfección cómo manipular los alimentos y las diferentes técnicas de cocción, pues un plátano maduro puede ser perfecto para un postre.
  • Ofrezca a sus clientes llevarse sus sobras en un recipiente para domicilios para que lo que ha sobrado no se desperdicie.