Opiniones dividas sobre la dinámica de un sector que tuvo que incrementar esfuerzos para sostener ventas y no decrecer.

La dinámica de los negocios gastronómicos no fue la mejor este año. Así lo ha revelado el gremio restaurador Acodrés, cuyos afiliados han percibido una disminución en las ventas, y el embate de una reforma tributaria que se ha sentido con fuerza.

Guillermo Gómez, su presidente, asegura que “la percepción general no es de mucha dinámica, el consumo ha estado un poco quieto y la verdad no prevemos que el 2019 vaya a cerrar con una reactivación, como la que hubiéramos esperado”.

Aunque reconoce que el sector sigue creciendo en número de jugadores, analizando los resultados puntuales de los negocios, el panorama no es halagador, por eso recomienda hacer una revisión clara de qué elementos están debilitando la operación, para poder planificarla mejor.

Dicha percepción cualitativa se confirma en las cifras de Fenalco Bogotá – Cundinamarca que al cierre del primer semestre del año señaló que las opiniones están divididas. El 45 % de los empresarios de restaurantes, hoteles y servicios turísticos manifestó que las ventas disminuyeron, contra un 55 % restante que consideró que mejoraron o permanecieron igual.

Uno de esos empresarios que siente que fue un buen año es Juan Francisco Castañeda, fundador del Máster Taquería Mexicana, para quien el 2019 fue de un crecimiento en ventas superior al 30 %. No obstante, admite que para muchos otros restaurantes la situación no ha sido la misma.

“Creo que los restaurantes de alto valor de ticket promedio fueron los más afectados. Es indudable que hay una crisis económica a todo nivel en Colombia y la gente está cuidando mucho su bolsillo. En ese orden de ideas, lo que hacen es tomar decisiones de precio, y si salían a comer por $120.000 o $150.000, lo que están haciendo es no perder el hábito, pero sí buscar un promedio más económico, básicamente a la mitad de lo que estaban acostumbrados”, dice.

A eso atribuye Castañeda que los formatos casuales y de pequeño formato hayan sido los menos golpeados financieramente, ya que el consumidor busca cada vez más una mejor relación costo – beneficio en todas sus compras, incluidos los restaurantes. “Un desempleo en aumento se traduce en baja capacidad de compra habitual y eso sin duda afecta a los negocios”, agrega el Presidente de Acodrés.

Sin embargo, Fedesarrollo sí registró crecimiento en lo corrido del año para el subsector de alojamiento y servicios de comida (22,4 % del valor agregado total del sector comercio y transporte), el cual expandió su ritmo de actividad en 4,9 %, 0,8 puntos porcentuales por encima de lo observado en los primeros seis meses del 2018.

Esta dinámica obedecería principalmente a la aceleración económica observada durante el segundo trimestre del año, pues el PIB subsectorial pasó de crecer 3,3 % en el primer trimestre de 2019 a 6,3 % en el periodo abril-junio del mismo año.

Restauración en cifras

De acuerdo con la Cámara de Comercio de Bogotá, en la ciudad durante 2018, más de 18.841 empresas estuvieron dedicadas a la elaboración de comidas y platos preparados; expendio a la mesa de comidas preparadas; expendio por autoservicio de comidas preparadas y catering. Estos registraron ventas por un total de 5,32 billones de pesos.

De ese total (18.841 restaurantes y catering), que hicieron negocios durante el año 2018, 18.320 fueron microempresas, 498 fueron pequeñas y medianas y 23 fueron grandes.

Las ventas de expendio a la mesa de comidas preparadas fueron de cuatro billones de pesos y 1.3 billones correspondió al expendio por autoservicio de comidas preparadas.